01 abril 2007

Comunicación de Cambios de Organización

Los cambios en el organigrama de una empresa pueden llegar a crear incertidumbre, falta de apoyo e incluso rechazo cuando no se comunican o se hace a destiempo o de forma poco clara. Por tanto, la comunicación tiene un papel importante en la gestión del cambio organizacional.

Para conseguir plenamente las metas que persigue con el cambio, la Dirección debe tener en cuenta que hay que informar a tiempo y de forma transparente y comprensible de los motivos y los objetivos que persigue con él. Así es más probable que evite la tan temida y perjudicial rumorología y consiga la participación y el apoyo de los empleados. La confianza en la Dirección, además, sale fortalecida.

La comunicación de un cambio de organización debe hacerse:

  • Con la mayor antelación que estratégicamente sea posible. Nunca después de producirse (probablemente entonces el rumor ya se haya extendido y su efecto sea incontrolable)
  • En el caso de nuevas incorporaciones o de cambios internos, es bueno explicar brevemente
    • el motivo y el marco en el que se produce el cambio
    • el historial de la persona en relación al puesto que va a ocupar
    • la capacitación que tiene o cómo se la va a preparar para ello
    • cuáles serán sus responsabilidades, qué espera la empresa conseguir de esa función (si puede relacionarse con la estrategia y objetivos generales, mejor)
  • Las bajas también deben comunicarse
    • explicando el motivo de la forma más conveniente (¡nunca falseando!)
    • explicando qué sucederá con esas funciones a partir del cambio
¿Estáis de acuerdo conmigo?

3 comentarios:

Ignacio Duelo dijo...

La comunicación de las malas noticias, como una serie de despidos, entra en la ley de la comunicación: Todo comunica, también el silencio. Y si no comunicamos un despido, otro lo hará, y de la peor manera.

Nuestra comunicación competirá con las comunicaciones informales de pasillo, las del sindicato, las de los medios y las de otros actores, pero por lo menos tendremos la posibilidad de dar nuestra versión.

Creo que el silencio, sencillamente, no es una opción.

Mónica de Castro dijo...

Absolutamente de acuerdo. Tal como digo en la presentación del blog, es posible -y frecuente- no informar, pero nunca dejas de comunicar. Cuando una organización no informa, está comunicando como mínimo, falta de respeto a sus públicos.

Ignacio Duelo dijo...

Creo que cuando una organización no informa, la percepción del silencio queda al libre albedrío de los públicos. El silencio es una comunicación. En mi blog escribí hace un tiempo sobre el silencio en la política, que puede ser estratégicamente utilizado para generar mayor impacto al quebrarlo. Pero el silencio es un arma de mucho riesgo.